El Islamismo político en Túnez: el partido Al-Nahda

Rached Ghannouchi, ideólogo del movimiento.

Por Juan Martínez Rodríguez (@juan_nauj11)

La creación de la organización al-Yama’a al-Islamiyya en 1972 supone el punto de partida del islamismo político en Túnez. En sus inicios se nutre de una fuerte influencia del movimiento Tabligh, así como de los Hermanos Musulmanes. Durante los años setenta la actividad de la organización se centra en el ámbito educativo, pero a partir de la represión de la huelga general de 1978 por parte del régimen burguibista y el éxito de la Revolución Iraní de 1979, dieron un impulso a la contestación al régimen. Aprovechando la limitada apertura política de 1981 se crea el Movimiento de la Tendencia Islámica, que acepta las normas políticas impuestas y pide su legalización. El resultado fue la prohibición del partido y la encarcelación de sus líderes.

Uno de los fundadores y principales ideólogos del movimiento será Rached Ghannouchi (que sufrirá la cárcel y el exilio). Tras su encarcelamiento escribirá Las libertades públicas en el Estado islámico, obra en la que defiende la democracia islámica bajo el modelo de la democracia cristiana europea: “La democracia islámica emergerá de la unión entre los instrumentos democráticos occidentales y los valores islámicos (…) ¿Por qué no funcionaría en el marco de los valores islámicos para dar nacimiento a una democracia islámica?”.¹

La destitución del presidente Habib Bourguiba en noviembre de 1987 llevó a una apertura de la participación política en Túnez, con una renovada voluntad del partido Movimiento de la Tendencia Islámica por participar en el juego político, especialmente tras la amnistía a sus líderes. Su nombre se cambió a Hizb Harakat al-Nahda (Partido del Movimiento al-Nahda) para eliminar las referencias al islam. El partido aceptó el Código del Estatuto Personal (con disposiciones como el fin de la poligamia), las bases republicanas del régimen y el Pacto Nacional impulsado por Ben Ali que recogía las  bases del nuevo modelo social. De esta forma el partido, aun no legalizado, pudo concurrir a las elecciones de 1989 a través de las listas de independientes.

Los buenos resultados del partido sirvieron únicamente para alentar la desconfianza del régimen hacia el partido, alertado tras el desencadenamiento de la guerra civil argelina a raíz de una victoria electoral de los islamistas. El partido fue finalmente declarado ilegal, con lo que sus estructuras fueron eliminadas y más de 20.000 de sus militantes fueron perseguidos y torturados. A partir del año 2000 al-Nahda buscó a otros partidos liberales y de izquierdas para buscar una mejor defensa de los derechos humanos al tiempo que se buscaba el dialogo con el régimen de Ben Ali. A partir del año 2007 el partido busca una “oposición constructiva” que inicie negociaciones con las autoridades para poder concurrir a las elecciones, buscando el mismo papel que jugaba el Partido Justicia y Desarrollo en Marruecos.

Pese a sus intentos, al-Nahda seguía marginado de la vida política del país, manteniéndose al margen de las protestas que comenzaron a surgir a mediados de la década de los 2000 y que tuvieron su punto culminante tras la inmolación de Mohammed Bouazizi en diciembre de 2010. Las protestas, iniciadas al grito de dignidad, justicia social y libertad, llevaron a la caída del régimen de Ben Ali y a la legalización del partido el 1 de marzo de 2011 tras la vuelta al país de su líder, Rached hannouchi.²

Con el exilio de Ben Ali a arabia Saudí se pudieron convocar las primeras elecciones democráticas, que condujeron a la victoria del partido al-Nahda. Con un 40% de los sufragios y 89 de los 217 diputados, el partido fue claro ganador de las elecciones. La necesidad de pacto condujo a que Mohamed Moncef Marzouki, líder del segundo partido más votado (El partido Congreso Para La República, de ideología laica y progresista) fuera nombrado presidente. El cargo de primer ministro fue desempeñado por Hamadi Jebali, Secretario General de al-Nahda. Al nuevo gobierno se sumó el tercer partido más votado, Ettakatol, de orientación socialdemócrata. Esta coalición fue nombrada como la Troika.³

Llegados al gobierno el partido se encontró en una disyuntiva: contentar a los sectores modernistas y laicos que seguían dominando importantes partes de la administración o satisfacer a los sectores salafistas con los que tenían gran vinculación. Asimismo debían gestionar el descontento popular de las protestas y emprender importantes reformas sociales y económicas. La política del gobierno buscó contentar a todos los sectores sin comprometerse con ninguno.

Para finales del año 2012 el partido había sido acusado de seguir una política liberal, de acercarse demasiado al islamismo radical y había sufrido la oposición de los sectores modernistas, que habían bloqueado algunas de sus medidas. Para mediados del año 2013 los acontecimientos obligaron al partido a tomar una nueva dirección. El golpe de estado contra los islamistas egipcios, los Hermanos Musulmanes, recordó la precaria situación del islamismo una vez llegado al poder. Sumado esto a la muerte de dos conocidos izquierdistas (siendo los salafistas acusados del crimen), al-Nahda decidió retirarse del gobierno, cortar con los salafistas y firmar el nuevo texto constitucional que no recogía las principales demandas islamistas.

Al-Nahda de la mano de su principal referente, Rached Ghannouchi, ha decidido abandonar el islamismo para centrarse en la política. Paulatinamente el partido ha ido aceptando una cierta laicidad en Túnez, primero con la aceptación de una constitución bastante progresista y posteriormente con la aprobación en un congreso del partido de la separación entre política y religión, aprobado por el 80% de los delegados. Esto, unido a su pacto de gobierno desde 2014 con el partido Nidá Tunis (de corte conservador y anti- islamista, herederos del régimen de Ben Ali) garantiza la estabilidad política en Túnez a través de la colaboración de los dos principales partidos políticos. 4

El balance del paso del partido por el gobierno es controvertido. Por una parte ha sido una importante fuente de estabilidad dentro de Túnez en los momentos posteriores a la caída de Ben Ali. Su capacidad para llegar a consensos con otras fuerzas políticas, así como sus avances hacia la laicidad, han permitido una transición tranquila en Túnez, muy alejada de la fracasada transición egipcia dirigida por los Hermanos Musulmanes. Pero el partido no ha sabido dar respuesta a las demandas sociales y económicas del país, dando lugar así a nuevas protestas.

La separación entre el islam y la política ha sido una decisión inteligente, pero eso no supone la estabilidad definitiva para Túnez. Presumiblemente no toda la militancia acepta esa separación, pese a la mayoría de delegados que aprobó la medida en el congreso. Las diferencias dentro de la formación política podrían llevar a escisiones dentro del partido o al surgimiento de formaciones islamistas que llenen el vacío dejado por Al-Nahda. Pese a todo, el partido de la mano de Rached Ghannouchi parece encaminado a convertirse en la fuerza política dominante en Túnez durante los próximos años. Su capacidad para transformar el país y para continuar defendiendo la laicidad y el consenso van a marcar el futuro de Túnez. 5


¹ Hernando de Larramendi, M. (2013). El islamismo político y el ejercicio del poder tras el Despertar Árabe. Los casos de Egipto, Túnez y Marruecos. En Cuadernos de Estrategia 163 Islamismos en (r)evolución: movilización social y cambio político (71-116). Madrid: Ministerio de Defensa.. P 91

² Ibídem. Pp 91-96.

³ Moral, P. (2016). Túnez, la transición frágil. Marzo 24, 2017, de El Orden Mundial en el Siglo XXI. Sitio web: http://elordenmundial.com/2016/07/28/tunez-la- transicion-fragil

4 Marzo, P. & Cavatorta, F. (2016). El viaje de Ennahda. Marzo 24, 2017, de Estudios de Política Exterior. Sitio web: http://www.politicaexterior.com/articulos/afkar-ideas/el- viaje-de- ennahda/

5  Para ver un balance del islamismo en el poder en el caso de Túnez son interesantes los siguientes artículos: El-Shobaki, A. (2016). Islamists in Government: Lessons from their Successes and Failures. Marzo 24, 2017, de Middle East Institute Sitio web: http://www.mei.edu/content/article/islamists- government-lessons- their-successes- and-failures

Marzo, P. & Cavatorta, F. (2016). El viaje de Ennahda. Marzo 24, 2017, de Estudios de Política Exterior. Sitio web: http://www.politicaexterior.com/articulos/afkar-ideas/el- viaje-de- ennahda/

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