Por qué Macron va a ganar las elecciones francesas

Por Sara Pérez (@sarap0va)

El candidato centrista francés, Emmanuel Macron, es un seductor de votantes de izquierda y derecha. A pocas semanas de la primera vuelta, la candidata del partido de ultra-derecha Front National, Marine Le Pen rebaja el tono de sus discursos para atraer a los conservadores que huyen hacia el frente de Macron. Por otro lado, el socialista del ala más izquierdista, Benoît Hamon no ha podido evitar la fuga de socialistas no convencidos de su partido.

Además del panorama político entre socialistas y ultraderechistas, al ex banquero de Rothschild le ha favorecido la división de la izquierda de Jean-Luc-Melechon y que el derechista Fillon se haya quedado prácticamente fuera de combate tras los escándalos de corrupción.

Fillon no se ha retirado de la campaña a pesar de que será juzgado por haber pagado a su mujer durante años por un empleo ficticio como asesora. Los editoriales franceses lo han retirado prácticamente del ring de boxeo, porque no ha sabido retirarse a tiempo y el partido Les Républicains no ha encontrado un candidato ajeno a la corrupción y que fuese la alternativa para llegar al Elíseo.

Aún así, a Fillon le han quedado ganas de “trumpeizar” la campaña para ver si rasca algún voto de los extremistas, aprovechando las grietas de la socialdemocracia europea. El editorial de ‘Le Monde’ de este viernes decía que “Se dedica a una escalada verbal sin fin y sin límite, con la esperanza de cubrir el ruido incesante de las “cacerolas” que arrastra tras de sí”

En este contexto, Macron se ha convertido en el joven  candidato (39 años) que atrae a los votantes desencantados con la derecha corrupta, a los decepcionados con el socialismo heredero de François Hollande y todos aquellos que temen a Le Pen.

Europeísta, business friendly, liberal en lo económico, de izquierdas en lo social y crítico con las élites políticas. A pesar de haber sido parte del Ejecutivo de Hollande como ministro de Economía, representa un fresco “anti-establishment” con un partido nuevo y un programa que presentó apenas hace quince días.

“Mi objetivo no es unir a la izquierda o unir a la derecha, sino unir al pueblo francés”, señaló Macron durante la presentación de su candidatura. Sin embargo, ha unido a ambas partes, porque su éxito está estrechamente vinculado con el descontento con otros partidos.

En una Europa que elogia las victorias nacionales y culpa a la comunidad de los fracasos, Macron ha llevado una campaña poco tradicional donde elogia a la Unión Europea. “¡Europa somos nosotros! ¡Bruselas somos nosotros! ¡Necesitamos Europa!”, exclamó durante un mitin el pasado mes de enero en Lille.

Esta semana, tras la victoria de los liberales frente a los populistas en Holanda, Macron ha viajado a Berlín, con el objetivo de cuidar las relaciones entre los dos motores de la Unión Europea. Angela Merkel no quiere repetir el error de 2012, cuando apoyó al candidato equivocado y respaldó abiertamente a Nicolás Sarkozy. Aquel año ganaron los socialistas, lo que hizo que las relaciones franco-alemanas no fuesen fluidas tras la victoria de Hollande. Esta vez, Merkel es prudente aunque esta visita no carece de significado político.

Asimismo, Macron, que ha viajado el pasado mes de febrero a Argelia, ha calificado la colonización (1830-1962) como “barbarie”. Jamás un dirigente francés había usado el término de “crimen contra la humanidad” y ninguno había planteado la posibilidad de pedir perdón. Los argelinos residentes en Francia han aplaudido el coraje de Macron.

Macron aún tiene frentes abiertos que no garantizan su llegada al Elíseo. Para gran parte de la población sigue siendo muy liberal, en uno de los países con mayor gasto social del mundo. Además, a pesar de que las buenas encuestas le son favorables, Macron cuenta con la desventaja de un electorado volátil. Según los sondeos, sólo el 36% de los electores que dicen que le votarán se muestran convencidos de hacerlo.

Según los analistas, la segunda vuelta se disputará entre Le Pen y Macron, y todo indica a que los partidos del establishment se unan contra el radicalismo francés, tal y como sucedió en 2002. Cuando Jean Marie Le Pen se enfrentó a Chirac, la izquierda pidió “Votar al estafador [Chirac], no al facha [Le Pen]”

En un panorama político confuso, donde tanto izquierda como derecha tienen a los mayores críticos dentro de su campo de juego, el centro probablemente llegue a la presidencia gracias a la unión entre todos los partidos contra Le Pen.

 

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Un comentario en “Por qué Macron va a ganar las elecciones francesas

  1. Pingback: La paridad inexistente del gabinete de Macron | La línea de fuego

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