¿Qué está pasando en el Mar de China Meridional?

Por Sara Pérez (@sarap0va

 El conflicto del Mar Meridional de China  es una disputa compleja con multitud de actores internacionales y con gran valor geoestratégico, económico y nacionalista, que nunca llegó aclararse del todo.  China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Brueni, Taiwan disputan entre sí y contra Estados Unidos su influencia en la zona y su interés por aprovechar los recursos de la misma porque a día de hoy constituye la zona comercial más importante del planeta.

¿Dónde está el problema y quién está implicado? 

En la actualidad, China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Brueni, y Taiwan reclaman parte del territorio del mar del área oceánica, Mar Meridional de China (con una extensión parecida a la del Mediterráneo). Aquí están las Islas Paracels y las Islas Spratly, por las que disputan la soberanía.

En primer lugar es un problema nacionalista y económico.  Según la Convención del Mar de 1982, el mar territorial es aquel que se extiende hasta una distancia de doce millas náuticas (22,2 km). Por lo que queda “sin propiedad” unos 3.500 metros2 del mar meridional, una zona rica a nivel comercial, a nivel pesquero y a nivel de recursos naturales de las que todas los países quieren aprovecharse.

China lo quiere todo – un área que se extiende 100 kilómetros al sur y al este de la provincia meridional de Hainan. Estas reclamaciones son las mismas que exige Taiwán, porque se considera la República de China y tiene las mismas reivindicaciones territoriales que la República Popular de China. La línea de los 9 puntos: Es la zona marcada por China para justificar su control pero realmente este interés va cambiando y nunca ha presentado unas coordenadas exactas.

Además, China no olvida que esa franja marítima es el flanco más endeble de su defensa (por mar llegaron las invasiones de Japón y de las naciones occidentales que precipitaron el país en una acentuada decadencia de la que aún no se ha recuperado del todo)

Japón, la tercera potencia económica del mundo, no puede ignorar que por esa vía recibe gran parte de las importaciones y el suministro energético que hace funcionar su industria.

Taiwán, desde que la tensión estallase entre China, Filipinas y Vietnam la actividad de los pesqueros Taiwaneses ha descendido considerablemente en los ricos Caladeros del archipiélago Spratly. Denuncian que los enseres de la pesca (tales como boyas) son robados por los guardacostas Filipinos y Vietnamitas. Esta situación alcanzó su punto más alto cuando en mayo de 2013 un pescador taiwanés fue tiroteado por un guardacostas filipino.

Filipinas reclama las Spratly, que considera de su soberanía por cuestiones de proximidad y el Arrecife de Scarborough.

Vietman se limita a cuestiona el relato de China sobre las Paracels y las Spratly diciendo que China no ha reclamado la soberanía de estas islas hasta el año 1940. Vietnam dice que ambas cadenas de islas están totalmente dentro de su territorio. El gobierno vietnamita dice que ha gobernado activamente tanto las Islas Spratly como las Islas Paracels desde el siglo XVII y que dispone de documentos que lo prueban.

Malasia y Brunei también reclaman territorio en el Mar Meridional de China, que dicen que cae dentro de sus zonas económicas exclusivas.

EE.UU han sido tradicionalmente la potencia dominante en Asia y el Pacífico, y han fortalecido su participación en la región para frenar las ambiciones regionales de control de China en la región.

En este contexto, China apoyada en ocasiones por Rusia se enfrentaba a Filipinas, con el que tiene mayor conflicto y la cual estaba apoyada por Estados Unidos. Aunque, el pasado 20 de octubre, esto cambio radicalmente cuando el presidente filipino, Rodrigo Duterte, anunció que se separaba de EE.UU para cooperar con China en el mar meridional.

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 Ilustración por la BBC

¿Cuáles son los intereses en la zona?

El mar de China Meridional es interesante desde el punto de vista estratégico, pero también económico. A nivel comercial, 12 de los 20 puertos con mayor afluencia de barcos contenedores los encontramos en países de esta zona: uno en Singapur, siete chinos, un taiwanés, uno surcoreano y otro malayo.

En total, por los mares de China circula más de un tercio del comercio mundial y por allí transitan al año 5 billones de euros en mercanías. Se trata de una ruta de considerable valor estratégico que es objeto de codicia por todos aquellos estados que proyectan su mirada hacia el mar. El dominio de los islotes y archipiélagos tan abundantes en la zona puede permitir un mejor control de las rutas marítimas y aéreas trazadas en estas aguas y cielos. Por hacer una comparación, en el mar meridional de China circulan tres veces más barcos que por el Canal de Suez y cinco veces más que por el Canal de Panamá. Además, Por esta zona se mueven el 90% de diversos materiales y materias primas importados por USA desde Asia y diferentes partes del Pacífico (smartphones, frutas, flores…).

Esta zona contiene más de 3.000 especies distintas de peces. La actividad pesquera ha alcanzado picos como el de 2012, en el que representó el 12% de la pesca mundial y 21,8 billones de dólares estadounidenses. A pesar del enorme monto económico que sigue representando, la cantidad de pescado capturado a la hora ha decrecido en un tercio en los últimos 30 años debido al abuso  y a la destrucción de los arrecifes, que  han alcanzado una tasa del 16% por década, potenciado por técnicas de pesca peligrosa (como el uso de dinamita) o la construcción de islas artificiales.

En total, la cantidad de peces bajó entre un 95% a un 70% entre 1950 y 2012 .La cantidad de pesca ha aumentado enormemente , aunque han decrecido los peces grandes y han aumentado los pezqueñines, lo que puede implicar que se reduzca en 2045 en un 60% la cantidad de peces en el área.

En 2014, Estados Unidos calculó que en la zona se encuentran reservas equivalentes a 11 billones de barriles de petróleo y 190 trillones de centímetros cúbicos de gas natural. Aunque no tendría un impacto definitivo en el comercio energético en Asia sí que supodría un enorme beneficio. EN 2014 Asia-Pacífico consumió 11,2 billones de barriles. Aún así supondría

Por su parte el gobierno Chino asegura que se trataría del cuatro yacimiento de petróleo mundial por orden de importancia y representarían un 30% de las reservas actuales del país. Frente a las reservas de gas que representarían el 50% de las actuales. Estos nuevos yacimientos podrían ayudar a pasar a China más cómodamente, sin tener una respuesta tan elástica a los cambios en el mercado del petróleo mundial. 

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                                                                                              Viñeta del diario japonés ‘Japan Times’ // Abril 2016

¿Cuál ha sido la reacción internacional a la disputa? 

En 2013, Filipinas presentó una denuncia ante el tribunal después de que China tomara el control de un arrecife conocido como los bancos de Scarborough. Manila acusó a Pekín de violar el derecho internacional interfiendo en la pesca, poniendo en peligro el tráfico marítimo y no protegiendo lo suficiente el medio ambiente marino.

Por su parte, Filipinas pidió a la corte de La Haya rechazar las alegaciones de soberanía que China hace sobre las aguas comprendidas dentro de la “línea de los nueve puntos”, que engloban un 90% del territorio del mar de China Meridional: Violar el derecho internacional. También, parar el dragado de arena por parte de China para construir las islas artificiales –dominar una isla genera el derecho a disfrutar de una zona económica exclusiva de hasta 200 millas marinas cuyos recursos pueden ser explotados, mientras que una roca tan solo da derecho a una frontera territorial de 12 millas marinas– .Además dentro de este tema, EE.UU acusa a China de que ha utilizado estos terrenos para albergar instalaciones militares.

La posición oficial de China en relación con todos estos contenciosos se fundamenta en los siguientes pilares:  el primero, reivindicar la plena soberanía basándose en argumentos tanto de carácter geológico como histórico y legal. El segundo, rechazar la internacionalización del problema apostando por la negociación de acuerdos bilaterales y el tercero concentrarse  en el desarrollo de los recursos económicos dejando para más adelante la solución del problema de la soberanía. Quiere eso decir que, en primer lugar, China rechaza toda tentativa de mediación internacional.

El resultado fue que La Haya falló contra China, es vinculante pero no tiene facultades ejecutivas.El dictamen indica que “no hay fundamento legal para sustentar la reclamación de que China ostente derechos históricos sobre los recursos de las áreas marítimas”.

Es cierto, que China se negó a participar en el arbitraje – a pesar de un documento de posición de Beijing 2014 fue visto como un argumento no oficial en la materia -, pero la convención permite específicamente por un Tribunal para tomar decisiones jurídicamente vinculantes, incluso si una de las partes está ausente.

China sigue defendiendo de negociar en la zona uno a uno – así sabe que tendrá el control porque no hay país que pueda competir en la zona con el — y  esta ha podido ser la razón por la que Filipinas ha decidido moverse hacia China. Además, China llamó a la Corte de la Haya un “títere” de fuerzas externas después de que se determinó que China ha violado los derechos de soberanía de Filipinas al poner en peligro sus barcos y proyectos de pesca y el petróleo. En este contexto, Pekín en la mayoría de ocasiones se ha limitado a culpar epetidamente a los Estados Unidos para provocar problemas en el Mar del Sur de China.

 Puede ser que a Chila le da un poco igual porque desde el primer momento no reconoció  la denuncia de Filipinas y sigue pensando que todo eso es suyo. En realidad, no ha pasado nada, más que el interés por aumentar la fuerza militar en esa zona.

Estados Unidos respaldó el fallo de La Haya en favor a Filipinas por varias razones. Estados Unidos es el principal asesor de política de Asia del presidente Barack Obama, Daniel Kritenbrink, dijo que Estados Unidos no tenía interés en las tensiones de agitación en el Mar del Sur de China como pretexto para la participación en la región. El senador estadounidense Ben Cardin, el alto rango demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que Estados Unidos debe “volar, navegar y operar siempre que el derecho internacional permite,” y se manifestó en contra las islas artificiales

¿Qué puede pasar?

China es parte de la Declaración de la ASEAN de 2002 que establece un código de conducta para solucionar los conflictos en el Mar de China meridional en la que los Estados firmantes “se comprometen a actuar con moderación en la realización de actividades que puedan complicar o aumentar los conflictos y afectar a la paz y la estabilidad… ” según Carmen Tiradoprofesora de Derecho internacional público e investigadora principal del Grupo Japón. Universidad de Zaragoza.

Lo previsible es que se prolonguen en el tiempo las  relaciones unilaterales por parte de China dentro del marco aparente de “cooperación”, para poder seguir manteniendo su poder en la zona. China sabe que tiene ventaja en las relaciones país por país, algo que no tendría porque pasar por si todos los países de la zona se uniesen, cosa que no interesa porque quieren mantener intereses nacionales propios de cada país y porque no quieren interferencias occidentales.

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