EE.UU, el reflejo de un país polarizado

   Por Sara Pérez (@sarap0va)

   La campaña electoral estadounidense está siendo inédita e intensa y con duras declaraciones controvertidas entre la candidata a la presidencia por el partido demócrata, Hillary Clinton y por su contrincante republicano, Donald Trump.

   Hace dos años que comenzó la campaña, de una manera oficialista, y hasta hoy se ha extendido in crescendo los insultos y faltas de respeto entre los candidatos. Hay más sangre en el ring que nunca, pero nunca antes Estados Unidos había tenido como candidato republicano a alguien tan xenófobo, machista y antipresidencialista en la carrera a la Casa Blanca. A Trump no le hacía falta ninguna campaña, el solo cubrió editoriales, columnas y portadas de todos los periódicos del mundo.

   Nadie pensó que Trump, un multimillonario neoyorquino que presentaron como el futuro del éxito empresarial estadounidense, pudiera cargarse a 15 candidatos en las primarias, todos con un pasado más formado y un futuro más prometedor. Ahora son los medios de comunicación los que hacen un ‘mea culpa’ por haber colaborado a llevar a Trump hasta las puertas de la Casa Blanca. Hemos llegado muy lejos.

   Clinton, envuelta en la polémica del envío de correos en relación a la investigación que había cerrado por su uso de un servidor privado como secretaria de Estado, ha tenido que hacer frente a dos semanas de las elecciones, a  la población más polarizada de la historia del país, lo que ha constituido un grave problema que ha empañado su candidatura hasta el sprint final. Aún así, Clinton, sabe hacer malabares con las palabras para salir airosa de una situación  difícil. Son más de 30 años de experiencia.

   En la mayoría de los estados, está todo el pescado vendido. No habrá sorpresas en Texas, ni en Florida, ni en California porque han formado parte de una construcción social e histórica que los ha llevado a ser contrarios al cambio. Pero lo diferente de estas elecciones,  es el desencanto del hombre blanco que ha descendido a clase media-baja y se postula como partidario de Trump y las mujeres maduras y minorías étnicas que se postulan a favor de Clinton, dentro de un panorama general mucho más diverso y complejo.

   Este “nuevo electorado”  está alimentado por el populismo, lo que hace que el político sea una marca comercial, que se compra y que se vende en un territorio donde la política genera dinero y la prensa nos hemos subido al carro de los titulares fáciles, porque vende más que la política en sí misma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s