La telaraña de corrupción mais grande do mundo

Por Nicolás Bello (nbello_II)

Lula y el petróleo: el escándalo de Petrobras tiene al expresidente brasileño entre sus principales investigados.

Lula y el petróleo: el escándalo de Petrobras tiene al expresidente brasileño entre sus principales investigados.

El pasado domingo 17 de abril, la presidenta  de Brasil, Dilma Rousseff, fue sometida a un Impeachment, es decir, un proceso judicial llevado a cabo por el Parlamento Nacional. Se le acusa de haber maquillado las cuentas fiscales de 2014 – 2015, al retrasar el pago de deudas adquiridas por el Estado a los bancos públicos brasileños. Para unos, se trata de un golpe de Estado institucional, para otros, un acto de justicia.

La historia de cómo el país más grande de Latinoamérica (8.516.000 km²) llegó a este punto es, sin embargo más compleja y tiene más que ver con su forma de hacer política y su propia configuración. El Impeachment a Dilma es un caso abierto, pero tiene sus raíces en la investigación de la fiscalía brasileña “Operaçao Lava Jato”.

LAVA JATO - Presentaciones de Google 2016-04-23 20-09-23

Miles de ciudadanos brasileros consideran que la corrupción es un problema de raíz.

Se trata de la mayor investigación anticorrupción de la historia del país, que ha llevado a algunos de los más grandes y prósperos empresarios brasileños ante la justicia, como explica la revista Semana Económica.

 

“El pasado viernes 19 [de junio de 2015], la vigésimo cuarta fase de la operação Lava Jato llamó la atención de la prensa internacional tras concretarse el arresto preventivo de Marcelo Odebrecht, presidente de la gigante constructora que lleva su apellido, y de Otávio Marques Azevedo, presidente de Andrade Gutiérrez”.

Las investigaciones llevaron también a la captura del expresidente, Luiz Inazio Lula da Silva- elegido por el periodo 2003 a 2010 -, en diciembre de 2015. Habiendo dejado el poder con un nivel de aprobación de 80%, su detención sumó leña al fuego de masivas protestas ciudadanas en las principales ciudades. Lo cierto es que la investigación de Lava Jato sí ha implicado a altos funcionarios del gobierno del Partido de los Trabajadores, especialmente los ligados a la empresa estatal Petrobras.

Brasil está, entonces, en el ojo de la tormenta, con una enorme deuda por los estadios construidos para el Mundial del Fútbol de 2014 y otras tantas para convertir a Río de Janeiro en la sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

Un esquema latinoamericano de hacer negocios

El capital principal de Petroleo Brasileiro S.A. proviene del Estado en un 64%, sus actividades mueven una producción de 2,3 millones de barriles de petróleo diarios y su cotización en la bolsa, al día de hoy, ronda los 9,72 puntos. Y es la principal investigada en una maraña de nombres, cifras y documentos que llegan de Río de Janeiro a Buenos Aires, Montevideo, Lima, Caracas, Quito y Ciudad de Panamá, por citar solo algunas capitales latinoamericanas a las que se ha extendido.

Marcelo Odebrecht es una de las caras más conocidas de a trama corrupta de las grandes empresas brasileñas (Fuente: Capital.cl)

Marcelo Odebrecht es una de las caras más conocidas de a trama corrupta de las grandes empresas brasileñas.

La historia va más o menos así. El 17 de marzo de 2014, la Policía Federal de Brasil capturó a más de 100 personas implicadas en una red de lavado de activos sospechosa de mover cantidades de dinero cercanas a los R$10,000 millones (unos €2,480 millones) en los últimos 10 años. Los primeros indicios llegaron por la proliferación de estaciones de lavado de autos y de estaciones de servicio, por ello, la operación fue llamada “Lava Jato”, que significa “Lavado de Autos”.

Con aquella cantidad de dinero, explica esta infografía de O Globo, se podrían construir dos Estadios Maracaná, 40 mil casas de beneficio social, 14,2 millones de reales en beneficios sociales del programa bolsa familia. Más de un millòn de reales – 275 millones de euros – han sido encontrados en cuentas en Suiza, Luxemburgo y Mónaco.

Petrobras usaba un modus operandi por el cual la petrolera llamaba a diversas empresas de construcción a concurso de licitación de obras públicas. Dichas empresas, entonces, formaban cártel, evitando que aquellas que no se encontraran en el juego pudieran participar. Así, todas se aseguraban de tener siempre obras en las que participar, gracias a “propinas” que van del 3% al 6% de las ganancias por las obras.

El dinero de estas propinas – o “coimas” en el argot de muchos países latinoamericanos – se derivaba entonces a empresas fachada y cuentas secretas en lugares como Panamá o Suiza y servía para sobornar o hacer onerosos regalos a políticos, jueces y autoridades de los muchos países donde tanto Petrobras como otras empresas brasileñas tienen actividades.

Para ayudar a desenmarañar las complicadas redes brasileñas ha sido necesario el apoyo de otros países. Cuando la procuradora panameña, Kenia Porcell, se negó a colaborar con los investigadores brasileños, la investigación sufrió un retraso, pero cobró un carácter internacional.

Así lo explica el periodista de investigación Gustavo Gorriti.

Por esas y varias otras razones, la investigación sobre el caso Lava Jato está mucho más atrasada en la Latinoamérica hispanoparlante que en Brasil. Y eso pese a poderosos indicios que apuntan a considerables casos de corrupción en los más altos niveles de varias naciones, comparables si no mayores en escala a los que se han probado en Brasil. Eso empieza a cambiar. Los Panamá Papers están transformando velozmente la ecología de la lucha anti-corrupción en el mundo y especialmente en Latinoamérica.

Instituciones informales y corrupción.

Brasil es miembro de los BRICS, el país más grande de América Latina y el quinto del mundo. Tiene una población de más de 200 millones de personas. Debido a su gran extensión geográfica y al tradicional conflicto entre agricultores y propietarios de la tierra – Brasil nunca tuvo una reforma agraria y el movimiento de los Sin Tierra es una de las fuerzas políticas más grandes de Latinoamérica -, la desigualdad social es al día de hoy uno de sus principales problemas. La tasa de desigualdad en Brasil es una de las mayores del mundo.

El rostro de la desigualdad en Río de Janeiro, donde las favelas conviven con condominios de lujo.

El rostro de la desigualdad en Río de Janeiro, donde las favelas conviven con condominios de lujo.

Sólo en el noreste del Brasil, el 40% de la población es analfabeta y una alta proporción de jóvenes de todo el país no trabajan, ni estudian. El 30% de la población brasileña tiene menos de 30 años.

Pese a ello, en la última década, Brasil logró posicionarse entre las 10 principales economías del mundo. En sólo 10 años, la pobreza extrema pasó de suponer un 23,2% de la población a un 5,9%, lo que ha supuesto que casi  50 millones de brasileños pasaran a formar parte de una incipiente clase media. Todo ello, debido en parte a la implementación del Plan Real en 1994. Desde entonces, la economía brasileña ha estado viviendo un ciclo virtuoso.

La economía de Brasil ha empezado a caer y este año decrece un -3% anual. Es la primera vez que toda una generación, que ahora se encuentra entre 25 y 35 años, experimenta dificultades económicas. ¿Cómo es posible? ¿Qué ha pasado en Brasil para que, de repente, todo se venga abajo?

No ha ocurrido de repente. Se trata de un problema de la base del propio sistema. Brasil no funciona como una república democrática al uso europeo, con instituciones fuertes y que funcionan con relativamente poca corrupción. Funciona – o hasta ahora lo ha hecho – a partir de lo que autores llaman “instituciones informales”, aquellas cuyas normas y reglas no están escritas y son aplicadas fuera de los canales oficiales.

Brasil funciona a partir de la combinación de una institucionalidad formal e informal a la vez. Las reglas de juego que existen en la práctica son, en general, las que definen la forma en que empresarios y políticos deciden, controlan, designan y legitiman lo que ocurre dentro del país. Es decir, las relaciones entre empresas y el gobierno están determinadas en gran parte, por cómo funcionan las instituciones informales. Y lo que es lo mismo, que el clientelismo y la corrupción forman parte del sistema del país.

Es, sin embargo, una oportunidad en la lucha mundial contra la corrupción. Hay suficiente información para desbaratar los esquemas de empresas tan grandes como el país que las creó, y los resultados y sanciones que salgan de la investigación serán trascendentales para sanear una región limitada por su forma particular de hacer negocios.

(Esta nota contó con la colaboración de Erin Vera, compañera en el periodismo y amiga en lo personal, en su fase de investigación)

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Un comentario en “La telaraña de corrupción mais grande do mundo

  1. Pingback: Lava Jato: un virus de corrupción que contagia a toda América Latina

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