Bang Bang Club: Contar para morir

Por Ana Rodríguez (AnaRodriguez_24)

África. Década de los 90. Cuatro jóvenes y cuatro cámaras.  Sus nombres eran Greg Marinovich, Joao Silva, Kevin Carter y Ken Oosterbroek. Juntos formaron el Bang Bang Club con el objetivo de denunciar al mundo las atrocidades del régimen del “Apartheid”.

El “Apartheid” fue una política de segregación racial que se constituyó progresivamente a través de una serie de leyes que prohibían – entre otras cosas –  la mezcla de razas. Estas medidas acabaron dividiendo el país entre blancos, mestizos, indios y negros.

La segregación racial no era algo nuevo en Sudáfrica pero fue en 1948 cuando se hizo oficial tras la decisión por parte del Partido Nacional (PN) de introducir este concepto en su programa electoral. Tras su victoria con Verwoerd (1950-1966) a la cabeza, el “Apartheid” pasó a formar parte de la política gubernamental de la República de Sudáfrica, hasta principios de la década de 1990.

En junio de 1991 y tras la liberación de Nelson Mandela, las tres cámaras del Parlamento sudafricano derogaban la última de las leyes del Apartheid: “Los recién nacidos no serán clasificados por razas”. Por aquel entonces Nelson Mandela comenzaba a tomar las riendas del Congreso Nacional Africano (CNA).

Fueron tiempos difíciles para Sudáfrica. Por un lado estaba el Ejecutivo que había decidido apoyar Inkatha, un movimiento zulú dirigido por Mangosuthu Buthelezi que creó una guerra interna de negros contra negros. Y por otro se encontraban los feudos dominados por el CNA. Una vez más se repetía la historia y el Bang Bang Club estuvo allí para ponerle cara y enseñársela al resto del mundo.

Los agentes confiscaban armas a los nuestros y al día siguiente la gente de Inkatha atacaba a los nuestros con esas mismas armas”, así describía Mandela los enfrentamientos entre ambos grupos.  Mientras tanto estos fotógrafos luchaban por cambiar el mundo con sus imágenes.

oosterbroek95_15

ken-oosterbroek-kevin-carter

En la primera mitad de la década de los 90, Thozoka situado al sudeste de Johannesburgo eran uno de los barrios más peligrosos de Sudáfrica. El 18 de abril de 1994, el Bang Bang Club – salvo Kevin Carter- entró a  este barrio. Querían cubrir la batalla entre los partidarios del CNA e Inkhata. Allí murió Ken O haciendo lo que más le gustaba. Lo hizo poco antes de que tuvieran lugar las elecciones que cambiarían el rumbo de la historia del país. Hoy en este territorio que durante una época fue mucho más que peligroso hay un monumento que recuerda a este fotógrafo, víctima de los enfrentamientos entre ambos bandos. No estaba haciendo nada malo. Simplemente quería cambiar el mundo.

kevin-carter-child-vulture-sudan

Kevin Carter nació en Sudáfrica en 1960, dos años antes de que Nelson Mandela empezara su condena en la cárcel. Años después descubrió que quería  acabar con el apartheid. Y lo hizo disparando con su cámara. Comenzó su carrera en 1984 y se hizo famoso con esta foto.

Esta imagen fue tomada en 1993. En ella se puede ver como un buitre observa a un niño que se está muriendo de hambre. El 26 de marzo de 1993, The New York Times publicó la foto y él ganó el Pulitzer. Muchos criticaron la imagen pero al fin y al acabo era una alegoría de lo que estaba ocurriendo por aquel entonces en Sudán.

El 27 de julio de 1994 se suicidó. Tenía 33 años. Dejó una nota en la que decía: “Estoy deprimido […] sin teléfono […] dinero para el alquiler […] dinero para la manutención de los hijos […] dinero para las deudas […] ¡¡¡dinero!!! […] Estoy atormentado por los recuerdos vívidos de los asesinatos y los cadáveres y la ira y el dolor […] del morir del hambre o los niños heridos, de los locos del gatillo fácil, a menudo de la policía, de los asesinos verdugos […] He ido a unirme con Ken, si tengo suerte.”

greg-marinovich

tumblr_ndo6ovaucm1ss9dfho1_1280

28atwar-chivers3-blogspan

20130830-lens-silva-slide-pdre-blog480

Greg Marinovich y Joao Silva continuaron y continúan fotografiando. Greg Marinovich ganó también el Pulitzer por su cobertura del asesinato de Lindsaye Tshabalala. Escribió junto al otro superviviente de esta historia un libro en el que cuentan la historia de este grupo. Joao Silva también ha sido reconocido por sus fotografías. Eran cuatro. Ahora son dos.  Juntos lucharon por denunciar la barbarie que se vivía y vive en el continente africano. Querían cambiar el mundo. Y a su manera consiguieron que fuera un poco mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s