Johan Cruyff, el hombre que hizo del fútbol un arte

Johan Cruyff_opt (1)

Por Nicolás Ribas (@nicolasribas_)

Apenas sabía mantenerme erguido ni dominar más allá de las pocas palabras y frases que es capaz de pronunciar y encadenar un crío de pocos años, pero eso no me impedía corretear por los pasillos de mi casa, con una camiseta del Barcelona y gritando “Barça”. Sin embargo, la leyenda de Johan Cruyff se forjó mucho antes de que yo naciera. Empezó como limpiabotas en el Ajax de Ámsterdam, el equipo de la ciudad que le vio nacer, donde empezó a dibujar las primeras pinceladas de una manera de entender el fútbol muy particular: hizo del fútbol un arte.

Como si de un cuadro de Van Gogh se tratara, Rinus Michels, mentor de Johan Cruyff, fue el “arquitecto” del denominado “fútbol total”: diseñó, retrató, dio forma y perfeccionó una filosofía y un estilo de juego caracterizado por el fútbol de toque, el buen trato con el balón, un juego atractivo, vistoso y de espectáculo, que tenía como “aparejador” a Johan Cruyff, el director de orquesta de la selección holandesa. En la Naranja Mecánica de Michels todos eran iguales: todos atacaban y defendían, como bloque y en conjunto, ningún jugador tenía un papel fijo asignado de forma inamovible, sino que los futbolistas se movían fuera de su posición, pero el equipo conservaba su estructura táctica. Si un jugador dejaba su puesto habitual, otro le cubría las espaldas, de modo que el conjunto no se resentía. Poesía, poesía pura. Y Johan fue el poeta por excelencia, uno de los primeros en dar un sentido artístico a algo tan mundano como correr y pegar pelotazos a un balón.

Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay.

La Revolución de los Tulipanes llegó a su cénit en el Mundial del 74. Holanda, que había cuajado un campeonato brillante, perdió en la final contra Alemania federal después de haberse adelantado en el marcador. Cruyff se llevó el galardón al mejor jugador del torneo, que completaría poco después con su tercer balón de oro ganado de forma consecutiva, además de las tres Copas de Europa ganadas a nivel de clubes con el Ajax, también de forma seguida. El “flaquito eléctrico”, como lo llamó Eduardo Galeano, ya había dejado una huella imborrable en el fútbol antes de recalar en el Barcelona, ciudad que le acogió como el profeta del balón que era. Un genio adelantado para su época. Esbelto y espigado, brilló en unos terrenos de juego en los que prevalecían futbolistas fuertes y robustos, de gran envergadura y fuerza física. Pero eso no le importaba a Johan. Tenía el balón pegado a los pies y hacía lo que quería. Rápido, elegante, técnico y con buena definición. Lo hacía todo fácil. Cruyff y la selección holandesa eran para el fútbol lo que los beatniks y Jack Kerouac para la literatura o los Beatles y John Lennon para la música: la contracultura del fútbol del momento.

Cruyff_opt

Jugar bien sin ganar no tiene sentido; ganar sin filosofía, tampoco.

Cruyff entrenador_opt (1)

Al terminar su carrera como futbolista, empezó un nuevo periodo como entrenador. Primero en el Ajax y luego en el Barcelona, igual que hiciera en su etapa como jugador. Jugó como quiso y también entrenó como quiso. “Si nosotros tenemos la pelota, ellos no pueden marcar”. Palabra de Johan. Y así lo hizo, con un lema tan sencillo como este, trajo al Barcelona la escuela holandesa que ya había implantado en todas las categorías del Ajax, transformando la estructura y la filosofía del club. “Cuando salgáis al campo mirad la grada, que todo eso lo han hecho para vosotros. Así que salid al campo y disfrutad”. Esta consigna tan simple se convirtió en la piedra angular del equipo azulgrana, filosofía grabada a fuego y cuya vigencia e influencia llega hasta nuestros días. Ese Barcelona legendario contaba en sus filas con un joven centrocampista de Sampedor y cuyo debut en el primer equipo vino de la mano de Johan. Es cierto que el alumno acabó superando al maestro, pero los éxitos de Pep Guardiola como entrenador habrían sido imposibles sin la influencia y el aprendizaje que tuvo con su maestro al mando. Y él mismo lo reconoce: “Yo no sabía nada de fútbol hasta que lo conocí, nada de nada. Él me lo enseñó todo, me abrió un mundo nuevo, una película fascinante ”.

'No sabía nada de fútbol hasta que conocí a Johan Cruyff'_opt

Cambió la historia del fútbol primero como jugador y después como entrenador. La historia del Ajax, del Barcelona y de la selección holandesa no se pueden entender sin Cruyff y son innumerables los entrenadores y equipos que se han visto influenciados por sus ideas y su filosofía. Cruyff murió durante la mañana de ayer en Barcelona, víctima de un cáncer, pero lo que no muere es su legado y su forma de entender este deporte.

Demostramos al mundo que puedes divertirte mucho como futbolista, que puedes reír y pasártelo en grande. Yo represento una época que dejó claro que el fútbol bonito es divertido y que, además, con él se conquistan triunfos.

Gracias por habernos ayudado a apreciar el gusto por el fútbol vistoso y de toque. Y gracias por habernos dado tanto. Hasta siempre, maestro.

J_opt

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s