El testamento de la Generación Beat

wp-1457797832988.jpg

Por Carmen Sánchez (@edhelgrim) | Ilustración de Verónica Living (@cardiodrama)

Peter Martin, Jack Duluoz, Sal Paradise, Leo Percipied, Ray Smith. Town and CityLa vanidad de los Duluoz, Big Sur, Ángeles de la Desolación, On the road, Los subterráneos, Los Vagabundos del Dharma, Book of Dream. Jack Kerouac.

Hoy el que puso por escrito el mejor testamento de la generación Beat habría cumplido 94 años. Jack Kerouac nació en el 12 de marzo de 1922 bajo el nombre de Jean-Louis. Hijo de emigrantes franco-canadienses, nació en Lowel (Massachussetts), pese a lo cual hasta los cinco años no aprendió a hablar inglés.

Gracias a sus dotes como deportista, recibió una beca como jugador de fútbol americano para la Universidad de Columbia, pero una lesión le obligó a alejarse del deporte. A los dos años de comenzar sus estudios universitarios, dejó la carrera y se alistó en el ejército de donde le echaron por demencia precoz. Fue entonces cuando Kerouac decidió emprender su camino por la carretera que marcaría definitivamente su modo de vida y su obra literaria.

Jack Kerouac on the football fieldFue en esta época cuando conoció a los que, junto a él, formarían una de las generaciones que más ha influido en la literatura actual: Allen Ginsberg, William Burroughs, Neal Cassady o Lucien Carr, entre otros. La generación Beat estaba a punto de fraguarse.

Viajó por Estados Unidos, México, el norte de África y Europa junto a algunos de sus compañeros de generación. De la carretera y las vivencias de estos años rodeado de la crisis social en que vivía Estados Unidos, la búsqueda por la expansión de las conciencias, el jazz, las drogas, el sexo, la poesía, nació la obra que estaría abocada a ser el testamento de la generación Beat: On the road.

Kerouac publicó este testamento en 1957. La escribió en tres semanas, en un rollo de papel de 37 metros de largo, a partir de apuntes de sus viajes por Estados Unidos y México junto a Neal y Carolyn Cassady y en ella, aunque con nombres velados, aparecen todos los exponentes de la bohemia de Nueva York y San Francisco de la época.

Aunque On the road es su libro más conocido, Kerouac ostenta una de las bibliografías más extensas de la generación Beat, y aunque está considerada como el testamento de estos días, otras obras como Los Vagabundos del Dharma también deja testimonio de sus vidas, donde da detalle de aquel recital que dio el pistoletazo de salida en la Six Gallery de San Francisco.

Jack Kerouac, Lucien Carr y Allen Ginsberg.

Jack Kerouac, Lucien Carr y Allen Ginsberg.

Junto a otro de los exponentes de esta generación, William Burroughs, escribió Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques, sobre el asesinato de David Krammerer, quien había estado acosando a su amigo Lucien Carr, gracias al cual conoció a Ginsberg y Burroughs. Krammerer acosaba a Carr desde la adolescencia y este acabó por apuñalarlo. Carr acudió a Jack en busca de ayuda y juntos tiraron el arma al río Hudson para después, alentados por Burroughs, entregarse a la policía. El padre de Kerouac se negó a pagar la fianza y por ello accedió a casarse con Edie Parker, cuyo matrimonio duró cuatro años, si sus padres pagaban la fianza.

En 1952 nació su única hija. Janet Michelle, a la que nunca reconoció como tal, junto a Joan Haverty. Su biógrafa Anne Charters, escribió “toda su vida continuó negando que fuera su hija, pero en privado escribió a Allen Ginsberg que la pequeña se le parecía mucho”. Jan sólo le vio dos veces en su vida y siempre estuvo obsesionada con la figura de Kerouac, de quien heredó su afán de autodestrucción. A los 12 años ya había probado el LSD, a los 13, la heroína e incluso se prostituía ocasionalmente y llegó a conocer las instituciones penitenciarias de Nueva York. En 1967, cuando Jan tenía 15 años, visitó a su padre cuando se dirigía a México. Al despedirse le dijo “utiliza mi nombre. Escribe un libro”. Y precisamente eso fue lo que hizo.

Además de Jan, hubo más mujeres en la vida de Kerouac. Joyce Johnson es una de las más recordadas y en cuya biografía, Personajes secundarios, queda patente parte de la personalidad del escritor. Johnson fue novia de Jack durante dos años, precisamente cuando publicó On the road y fue ella quien estuvo con él cuando leyó la primera crítica del libro. Esta crítica, aparecida en el New York Times bajo la firma de Gillbert Millstein, decía “si Fiesta [Hemingway] llegó a ser considerada el testamento de la generación perdida, no hay duda de que On the road será reconocida como el testamento de la generación beat”. 

Portada de 'Personajes secundarios'. En primer plano, Jack Kerouac, al fondo, Joyce Johnson.

Portada de ‘Personajes secundarios’. En primer plano, Jack Kerouac, al fondo, Joyce Johnson.

De aquellos dos años de relación, Johnson tiene claro que Kerouac era una persona difícil. “En cierto modo, Jack era impenetrable. Su verdadero yo se mantenía escondido”, contaba en una entrevista a El País en 2008. “Después de todos estos años, yo todavía lucho por entender quién era Kerouac. Y sigo aprendiendo sobre él a medida que se va publicando nueva información sobre su obra y su persona”. Lo describe también como un hombre “tremendamente atractivo” y que, pese a su timidez, tenía mucho carisma.

En esta misma entrevista, Johnson se encargó de dejar atrás el halo misógino que siempre rodeó al escritor. “Muchos hombres de la época despreciaban el trabajo de las mujeres artistas, pero Jack siempre me apoyó. Siempre trataba de enseñarme algo nuevo, y me invitaba a ser más ambiciosa, mejor escritora; me decía que tenía que salir a la carretera, que eso sería mi educación. Siempre me trató con respeto”.

jack_kerouacSin embargo, Jack siempre fue una persona problemática, con unas ideas ancladas en su cabeza de las que nunca pudo desprenderse, pese a querer hacerlo, dada a la depresión e incapaz de establecer relaciones duraderas. La única mujer con la que pudo mantenerla fue su madre, única heredera en su testamento, y a la que tenía un apego casi enfermizo que prácticamente le hacía odiarla.

Fruto de esta tendencia a la autodestrucción, ligada con el alcoholismo y el consumo de drogas, Joyce Johnson sostiene que en realidad, “Jack bebía porque estaba deprimido, siempre estuvo deprimido, y creo que en los últimos días de su existencia bebió deliberadamente para acabar con su vida, porque el suicidio hubiera sido pecado”, ya que sus creencias católicas siempre fueron muy fuertes. Murió en 1969, alcohólico, junto a su madre y, dicen, con un bolígrafo y un cuaderno en la mano.

Lo cierto es que, pese a todo lo que dejó escrito y pese a ser una de las personalidades más importantes de la generación Beat, que además marcó un antes y un después (Ray Manzarek, teclista de The Doors, dijo en una ocasión que si Kerouac no hubiese escrito On the road, The Doors no hubiese existido nunca), nunca llegaremos a entender del todo quién fue Jack Kerouac.

“No serás nada en este mundo a menos que hagas lo que quieras. No planees nada, simplemente ve y hazlo”.

Jack-Kerouac-007

Anuncios

9 comentarios en “El testamento de la Generación Beat

  1. Pingback: Las mujeres que le cambiaron la vida a Bob Dylan

  2. Pingback: 10 libros para acompañar tu verano

  3. Pingback: Tú, hipster | La línea de fuego

  4. Pingback: El editor detrás del genio | La línea de fuego

  5. Pingback: 10 obras de arte para (auto)regalar el Día del Libro | La línea de fuego

  6. Pingback: Gregory Corso, el otro beat | La línea de fuego

  7. Pingback: Los libros que no puedes dejar escapar en la Feria del Libro | La línea de fuego

  8. Pingback: No soy Dean Moriarty, o la vida como camino | La línea de fuego

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s