Los nuevos retos de los medios públicos

rtve 01

Por Marina Corredor (@BeastInstincts)

Después de las elecciones del pasado 20 de diciembre, los trabajadores de los medios públicos supieron que iba a producirse un cambio. Independientemente del resultado, el parlamento resultante iba a ser más diverso que nunca, y eso trae consecuencias a la hora de tratar asuntos como la Corporación de Radio y Televisión Española y EFE. A este parlamento se le presentan varios retos, donde el consenso será la clave para llegar a mejorar el modelo actual.

El primero de todos pasa por la derogación del decreto ley, aprobado por el PP, por el cual se permite elegir al presidente de la Corporación por mayoría absoluta, cuando anteriormente se necesitaba un número de votos muy superior (dos tercios de la cámara). Con este nuevo Parlamento, se deberá alcanzar un consenso mucho mayor, y la elección será más justa, al haber una mayor diversidad de partidos.

El segundo será afrontar las numerosas quejas y denuncias del Consejo de Informativos, órgano por el cual los trabajadores pueden expresar sus quejas. Este consejo ha estado avisando de las manipulaciones constantes, y de la censura que han sufrido algunas noticias importantes o no afines a la línea editorial impuesta por órganos superiores a los trabajadores. De esta manera, deberán plantearse soluciones para que estas manipulaciones no vuelvan a ocurrir, porque ponen en entredicho la veracidad del medio y la de sus trabajadores.

Uno de los más importantes es replantear el modelo de medios públicos que queremos. Mucha gente ha abogado por la desaparición de estos medios al considerarlos “entes controlados por los gobiernos”; sin embargo, son medios estatales, forman parte del Estado, de toda la cámara de representantes, no del partido que está en el poder. Durante la última legislatura han aumentado las voces que piden un cese de los medios públicos, ya que se financia con los Presupuestos Generales del Estado, y sin embargo, si se eliminan los medios públicos, toda la información queda en manos de las cadenas privadas, que tienen una línea editorial muy definida y marcada y no hacen servicio público, cosa que sí ha de hacer un medio de titularidad pública.

Se ha planteado hacer una copia del modelo británico, donde la televisión es financiada por los espectadores y oyentes a través de una cuota, y está muy despolitizada. Los usuarios disfrutan de una televisión de altísima calidad, muy crítica, bien informada y con grandísimas producciones con un presupuesto muy sustancioso (Doctor Who, uno de los buques insignia de la BBC, tiene un coste por capítulo de más de un millón de euros). Este mismo modelo es el que sigue la NHK, la cadena de televisión pública japonesa.

Otros han abogado por una despolitización total de la corporación, protegiendo más a los trabajadores y a los contenidos. Para ello, piden que los presidentes y otros altos cargos de la corporación sean periodistas de gran trayectoria y renombre; de esta manera se eliminaría el sesgo ideológico y se trabajaría más acorde a la información y al interés público, no a favorecer a un partido político mientras se humilla a los demás.

El primer modelo propuesto tiene un problema: en España está muy arraigada la cultura de la gratuidad; la falacia de que lo público es gratis, cuando en realidad todo sale de nuestros impuestos. No hay mucha gente dispuesta a rascarse el bolsillo para pagar una cuota anual a RTVE para disfrutar de mejores informativos o series con mayor presupuesto por el pensamiento expresado arriba: ¿para qué pagar si lo puedo tener gratis?

El segundo modelo también tiene sus problemas y dificultades: es complicado encontrar a grandes periodistas, con gran carrera, que estén dispuestos a tomar los mandos de una corporación pública, o ser uno de sus altos cargos. Además, hay muchos que tienen un sesgo ideológico muy definido y muy dirigido hacia ciertos sectores que dificultarían llevar correctamente a cabo esta tarea.

A este parlamento se le presentan muchos problemas, retos y dificultades a sortear, y para ello es necesario llegar a un consenso, a una negociación donde toda la ciudadanía salga ganando,  y donde los trabajadores de estos medios, a los que han vilipendiado e insultado durante los últimos años, puedan recuperar esa credibilidad y respeto que han ido perdiendo en la pasada legislatura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s