Entrevista con Xavier Aldekoa: “La cultura occidental rige la agenda internacional”

Por Nicolás Ribas (@nicolasribas_)

Xavier Aldekoa es un periodista que trabaja actualmente en África como corresponsal de La Vanguardia y que ha seguido muy de cerca las actividades de Boko Haram, un grupo de naturaleza fundamentalista. Con poco más de 20 años viajó por primera vez al continente africano y desde el año 2009 vive en Johannesburgo (Sudáfrica). Ha escrito un libro llamado “Océano África”, fruto de los descubrimientos y las indagaciones que ha realizado en tierras africanas y también es cofundador de la revista especializada en información internacional 5W, que basa su trabajo en el periodismo reposado y el reporterismo en profundidad.

La entrevista a Xavier Aldekoa es el resultado de un trabajo académico que he realizado conjuntamente junto a Mar Gallardo (@MMar_Gallardo) y Bernat Surroca (@bernatsurroca), con el objetivo de investigar qué es lo que pasó con las 219 niñas que fueron secuestradas en una escuela de Chibok (norte de Nigeria) por el grupo terrorista-yihadista Boko Haram. Hace apenas un mes, en La Línea de Fuego, intentamos acercanos por primera vez al fenómeno de este grupo que opera principalmente (aunque no únicamente) en el África Occidental.

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Xavier Aldekoa con un ejemplar de su libro ‘Océano África’. Fotografía: Marc Giner

En abril de 2014 Boko Haram secuestra a 219 niñas en una escuela de Chibok (norte de África) y tras el boom mediático no hemos vuelto a saber nada del tema. ¿Qué ha pasado con ellas?

La información sobre lo que ha pasado con las niñas de Chibok es confusa y es difícil de contrastar, sobre todo porque hasta hace poco Boko Haram controlaba territorios inaccesibles tanto para los periodistas locales como para los periodistas extranjeros. Shekau, líder de Boko Haram, dijo que iba a vender a las niñas o casarlas con milicianos. ¿Eso ha ocurrido con las niñas de Chibok? No se sabe. ¿Ha ocurrido con otras chicas? Sin duda. Además era una de las maneras que tenía la banda para ganar adeptos en una zona muy pobre y con muchísimo desempleo y en el que se paga a “dote”. La “dote” es lo que pagas por una mujer, ya sea vacas o dinero. Mucha gente no tiene acceso a dinero o a vacas y la única manera de tener una mujer, “casarse y ser un hombre”, era unirse a Boko Haram. Sin duda, se han aprovechado de la miseria que hay en la zona para su causa. Existen otras razones también y este no es el único motivo de reclutamiento.

Shekau, líder de Boko Haram, dijo que iba a vender a las niñas o casarlas con milicianos. ¿Eso ha ocurrido con las niñas de Chibok? No se sabe. ¿Ha ocurrido con otras chicas? Sin duda.

La organización “Bring Back Our Girls” critica la inacción del Gobierno, pero, ¿se ha hecho algo al respecto del caso de las niñas?

El Gobierno nigeriano no dijo absolutamente nada de este caso. Ahora el Gobierno ha cambiado pero antes el presidente era Goodluck Jonathan y Jonathan no dijo nada de las niñas de Chibok hasta tres semanas después, cuando la bola de indignación es tan grande que no tiene otra salida que decir que está indignado e investigar la causa y eso ocurre porque no había pasado nunca antes. Siempre que había un secuestro masivo, igual no de tantas chicas pero sí de una decena, el Gobierno nigeriano no hacía absolutamente nada. El olvido del norte es brutal comparado con el sur. Entonces, el Gobierno de Nigeria al principio toma una posición distante, como si el problema estuviera en el norte, pero poco a poco se acercan las elecciones, la presión internacional crece e intentan hacer algo, aunque de una manera catastrófica. El ejército de Nigeria es uno de los mejores armados pero por otro lado está muy mal formado y son tipos a menudo tan criminales como el grupo de Boko Haram. Hacen auténticas barbaridades y la gente me lo decía cuando los enganchaban en una zona que más o menos estaba ocupada por los yihadistas: les hacían descalzarse (a los que llevaban zapatos) y si tenían las uñas hundidas como consecuencia de haber andado mucho con botas los mataban. Si les quitaban la camiseta y tenían una marca de una correa de un fusil también los mataban con un tiro en la nuca. Eso ocurre en el norte de Nigeria por parte también del ejército nigeriano. La gente de Boko Haram está al mismo nivel de crueldad o peor, lo que pasa es que en lugar de apagar el fuego, el Gobierno nigeriano responde echando más gasolina.

Más tarde Muhammadu Bujari ganará las elecciones, antiguo militar y tipo con fama de mano dura que dice que va a acabar con Boko Haram. Lo que pasa con Nigeria es que son unos bocas espectaculares y en el Gobierno todos dicen lo mismo: que queda poco tiempo para que se acabe con el grupo yihadista. Es una manera de ser muy nigeriana. “Somos los mejores y vamos a matar a Boko Haram”, algo que ahora mismo es muy difícil porque es una cuestión de guerrilla. Lo que se hace en Nigeria al principio está muy mal, ahora se están intentando organizar con otros países de alrededor pero la complicación es que les han quitado la mayor parte del territorio y se ha convertido casi en una guerra de guerrillas, lo cual es muy complicado de combatir. El conflicto se vuelve muy largo, sobre todo, y porque lo vemos, los objetivos pasan ser, en lugar de cuestiones y objetivos más militares, casernas o policías, a lo más fácil: los mercados y los civiles, que es lo que estamos viendo últimamente. Y ahora estamos en esa segunda, tercera o cuarta fase, da igual, entre Boko Haram y el Gobierno de Nigeria que va a durar tiempo.

Siempre que había un secuestro masivo, igual no de tantas chicas pero sí de una decena, el Gobierno nigeriano no hacía absolutamente nada.

Respecto a la cuestión de las mujeres en Nigeria, hasta no hace mucho la mutilación genital femenina era legal. ¿Cuál es la situación de las mujeres nigerianas y por qué se las utiliza como arma de guerra?

En este caso, sobre todo el uso de niñas o chicas bomba, que sí que se ha generalizado y llevan más de un centenar en cuestión de un año y pocos meses, puede responder a dos cosas porque lo comprobé y lo constaté: las drogan a la mayoría, de una manera brutal con tramadol (un analgésico muy fuerte, similar a la morfina), un sedante para camellos. De hecho no ven nada cuando van a inmolarse. Lógicamente hay razones de lavado de cerebro y en algunos casos seguramente habrá alguna convencida, porque también los habrá entre los hombres; es un lavado de cerebro aunque no se sabe hasta qué punto. También hay mujeres de combatientes, lo que pasa es que resulta mucho más sencillo moldear a un niño a una niña o incluso a una mujer, a las que se considera inferiores. El concepto de mujer en zonas muy rurales, muy tradicionales, no hablo de Nigeria en general porque es un Estado que es como si fueran varios países juntos pero en las zonas con alto grado de analfabetismo, como en el norte, sí que se considera a la mujer menos. Es bastante evidente pero creo que es peligroso hablar de Nigeria en general porque en el sur puedes encontrar a gente que piensa como nosotros, sin ninguna diferencia.

Drogan a la mayoría de las niñas de una manera brutal con tramadol (un analgésico muy fuerte, similar a la morfina), un sedante para camellos. De hecho no ven nada cuando van a inmolarse. (…) En zonas muy rurales y tradicionales, con alto grado de analfabetismo, se considera a la mujer inferior.

Nigeria es un país con fuertes contrastes entre el norte y el sur, no solo por la división religiosa sino también por la riqueza concentrada en los pozos petrolíferos. ¿El tema de la violencia contra las niñas tiene que ver con su identidad religiosa?

No. Los fundamentalistas siempre se agarran a un motivo y matan a quién no piensa igual. En este caso, utilizan a las niñas, cristianas o no, porque es cierto que las de Chibok la mayoría sí que lo eran debido a que la escuela en la cual ocurren los sucesos es cristiana pero les da igual. De hecho, la mayoría de las víctimas son musulmanas, eso sin duda. No solo es una diferencia económica entre norte y sur, que sí que es excesiva y obscena, pero también en el sur encuentras diferencias. El hombre más rico de África es nigeriano, de Angote, donde hay riquezas brutales y al lado hay un barrio de chabolas en el agua. Bokoko, por ejemplo, es putrefacto. La gente vive en agua de color negro y se mueve con canoas en el propio Lagos. Lo que pasa es que históricamente las diferencias entre el norte y el sur son brutales: falta de inversión en infraestructuras, en educación, se remonta a años y décadas atrás. El norte siempre ha sido olvidado e ignorado por el sur y eso genera consecuencias y situaciones de analfabetismo, falta de cultura, ausencia de Estado… Esa sensación que tenemos nosotros de que si viene un bombero a casa nos va a ayudar allí no lo entienden. No tiene por qué ayudarte y te puede robar igual que el Estado. Las diferencias se ven muchísimo más en el norte también por cuestión de infraestructura, y porque Boko Haram ha destrozado y quemado más de cien escuelas (en parte por eso hay pocas escuelas). Por eso las diferencias son más grandes.

A mediados del año pasado salió un informe de Amnistía Internacional que decía que hasta la fecha había hasta 2000 niñas secuestradas en total. ¿Hay alguna cifra actualizada desde entonces?

Probablemente eran más de 2000. En los últimos meses sí que han liberado varias zonas, en las que había secuestradas tanto niñas como mujeres. Hay una diferencia con las niñas de Chibok. Con todo el ruido que se hizo, las niñas de Chibok se convirtieron en un arma política, sin duda, un arma de presión para Boko Haram y el grupo tiene especial celo en mantener a estas niñas en zonas de las que no se puedan liberar. De hecho, ha habido niñas liberadas que hablan de las niñas de Chibok. Probablemente no están todas ya en el mismo grupo, con las 219: alguna de ellas ahora mismo es posible que esté casada, o más de una, probablemente alguna esté muerta, porque las condiciones de vida son duras en esa zona… Yo hablé con niñas que habían sido secuestradas que pasaban hambre porque cuando hay tanta presión militar, claro, alimentar a 219 niñas o 2000 según el datos que acabas de dar, no es fácil. También hay mucha rumorología y es difícil de saber. Por una cuestión de lógica y por cómo ha actuado la banda, el objetivo siempre es proteger el lugar en el que están las niñas de Chibok. Estaban en una zona de Maidiguri y, en cuanto la ciudad estuvo en peligro, las trasladaron a Sambisa, para que se las acabaran llevando los militares. Es probable que ellos estén negociando con el gobierno porque tienen un “valor” mayor, un valor por el que se puede negociar. Es bastante probable que las protejan aún más por esta cuestión de la negociación con el Gobierno, y éste además ha dicho que está dispuesto a ello. Con lo que, si el Gobierno está dispuesto a negociar, más razón para pensar que esas niñas están en un sitio “protegido”, de alguna manera.

Las niñas de Chibok se convirtieron en un arma política, sin duda, un arma de presión para Boko Haram y el grupo tiene especial celo en mantener a estas niñas en zonas de las que no se puedan liberar.

Respecto al hecho de que las niñas de Chibok han sido utilizadas como arma política y que algunas de ellas han sido rescatadas, ¿cómo regresan después de haber estado un tiempo secuestradas, cómo se reintegran en la sociedad ellas mismas y cómo las ve el resto una vez que vuelven?

Se han dado casos de niñas sobre las que se dice que tienen la sangre maldecida y no las quieren aceptar en sus pueblos, eso es algo común. En muchos casos lo que hacen ellas es irse a zonas y campamentos de refugiados. Yo cuando estuve hablando con chicas que fueron secuestradas y habían estado en un campo de refugiados de Dar es-Salam (Baga Sola, región del Chad), es significativo que todas admiten que violaban a todas las niñas excepto a ellas mismas, lo cual es algo que indica la dureza de la situación. Otra chica me contó que había estado en una mezquita y me hablaba de unas 800 niñas y mujeres que eran violadas durante días por soldados. Esta chica finalmente logró escapar con siete u ocho más, pero el resto se quedaron. Una parte de los secuestrados logran escapar porque hablamos de números y zonas muy grandes, por lo que la banda tiene dificultades para conseguir mantener recluidas a todas las niñas. Para evitarlo utilizan el terror, de hecho mataban a la que intentaba escaparse, matan al niño que se niega a matar a sus padres… Ese tipo de cosas ocurren. Por otro lado, hay pueblos que no quieren que las niñas secuestradas en Chibok vuelvan porque además muchas de ellas están embarazadas, y eso es visto como una maldición. Pero eso no es algo que ocurra solo con Boko Haram, sino un fenómeno que he visto en otros sitios como en el Congo, por ejemplo, donde los rebeldes utilizan la violación como una manera de crear terror y marcar territorio, lo cual genera odio y rechazo. Pero no es una cuestión africana, eso ocurre también en conflictos de continentes distintos. También ha ocurrido en los Balcanes y en otros países y lugares.

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Extracto de 5W en papel, con texto de Xavier Aldekoa sobre Boko Haram. Fotografía: Sylvain Cherkaoui

Hablando de la internacionalización del suceso de las niñas, ¿hasta qué punto la campaña del #BringBackOurGirls llega a concienciar a la gente?

Yo pienso que no sirve de mucho si nos quedamos en el mero retuit porque el activismo de sofá no ayuda demasiado. Pero, creo y espero, que hay algunos que tuitean y se levantan del sofá o tuitean y se interesan un poco más o intentan presionar. Por ejemplo, el tuit de Michelle Obama puede producir una reacción en cadena y provocar que su marido levante el teléfono y mande servicios de inteligencia a Nigeria para que se combata esta situación. Pero no son fórmulas mágicas, hay que seguir detrás, porque sino lo que haces es darle un valor político a las niñas para luego olvidarte de ellas, es decir, se quedan en una situación incluso más delicada, ya que sería más difícil que fueran a ser liberadas nunca por ese valor político que les han dado con ese retuit. Es complicado pero a la vez creo que todos los fuegos empiezan con una chispa. Una chispa sin más. Y muchas chispas sin más son fuegos artificiales, son muy bonitos pero no sirven para nada. Pero una chispa a veces enciende un fuego caliente. Yo no lo sé, no sé cuál es la varita mágica, sí que creo que las chispas son importantes pero sobre todo dirigirlas hacia el fuego, controlar ese fuego y no quedarse solo en los fuegos artificiales. Los fuegos artificiales hacen que la gente se quede mirando para luego irse a casa y no sirven de mucho.

En los medios de comunicación, de forma genérica, en un momento determinado se le da especial relevancia a un acontecimiento durante un tiempo concreto, de repente aparece un corte informativo y no volvemos a saber nada. ¿Ocurre porque no hay medios, porque la gente se cansa, porque los medios dejan de interesarse o una mezcla de todo?

Lo más fácil es decir una mezcla de todo pero yo creo que medios, por ejemplo, sí hay. Si llega el Barça a la final de la Champions ya verás si envían corresponsales suficientes en hoteles de puta madre para cubrirla. Medios hay, es más una cuestión de varias cosas. Yo en África lo veo mucho, los medios normalmente se rigen por dos cosas: que son el impacto y la influencia y no tanto por la importancia y en este caso pues ocurren cosas muy importantes que no se cubren porque no tienen ni impacto ni influencia. Y no solo pienso en las niñas de Chibok. Unos días antes de los atentados de París, en Baga, frontera de Nigeria con el Chad, durante cinco días Boko Haram mató a más de 2000 personas y masacraron cinco aldeas de una manera brutal. La diferencia entre un caso y otro es espectacular. A París fueron todos los enviados especiales, mientras que a Baga no. También hay un componente que es la dificultad de cubrirlo y no había manera fácil de tener imágenes de esa zona. Otro componente es que el hecho no afecta a la cultura occidental que es, sin duda, la que rige la agenda internacional. Afecta e influye más que secuestren a cinco chicos en una chocolatería en Australia porque es un lugar occidental, aunque esté muy lejos y enseguida los medios conectan. Muchas personas, en cambio, tal vez no sepan dónde está el lago Chad o cómo es la vida allí. No lo estoy justificando, en absoluto, de hecho yo lucho contra eso porque no me parece bien. Pero esa es la sensación que me da: cuando un hecho tiene impacto e influencia en Occidente o en la cultura occidental se habla más. El tema del cansancio también influye y después de dos semanas o cosa así la cobertura informativa baja. En el tema de los refugiados ocurre, hecho que necesitó de algo muy impactante para que se volviera a hablar del tema ampliamente (el niño sirio ahogado en Turquía), alguna decisión política que vuelva a levantar el tema, las supuestas violaciones en Colonia… pero si os fijáis, siempre son cuestiones que afectan de una u otra manera a la cultura occidental. El seguimiento en el resto del mundo es menor y África es el ejemplo perfecto. Un golpe de Estado el primer día es una página, al día siguiente un breve y pasado mañana desaparece. Ya no digamos los tambores de guerra de un golpe de Estado: yo ya me canso de decir “aquí va a pasar algo” y luego no se explica. Yo creo que es una cuestión que hay que entender que ocurre pero no bajar los brazos y pensar que así tiene que ocurrir. Yo creo que no, creo que tenemos que intentar ya que tenemos capacidad desde nuestro mundo para estar informados, pues intentar estar lo mejor informados posible y eso implica sacar la paja del grano y no tanto mirar las fronteras o las banderas.

Si llega el Barça a la final de la Champions ya verás si envían corresponsales suficientes en hoteles de puta madre para cubrirla.

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‘Después de la guerra’, portada de 5W en papel

En marzo del año pasado Boko Haram juró su lealtad al Estado Islámico, anunciando su afinidad con dicho grupo. ¿En qué consiste y cuál es el objetivo de esa relación con el Estado Islámico y cómo se ha transformado la actividad de Boko Haram como consecuencia de ello?

En marzo de 2015 hacen el juramento de lealtad y en mayo del mismo año es aceptado por el Estado Islámico. El movimiento tiene como objetivo principal ganar adeptos. No hay un cambio real, es más bien cosmético. Empiezan a hacer los vídeos mejor, también usan más las redes sociales e intentan dar más publicidad de lo que hacen. Hay algunas decapitaciones a soldados africanos, lo cual no tiene ningún tipo de visibilidad. Estado Islámico, aunque a nosotros nos parezca horroroso, es “sexy” para mucha gente. Es un movimiento fuerte que da miedo y eso le hace ganar adeptos. Se está investigando, porque no está confirmado, si hay más conexiones entre ellos. Por ejemplo, si tal vez Boko Haram y Estado Islámico puedan estar compartiendo armas con la base que éste (EI) tiene en Libia. Pero eso aún está por ver. El cambio a guerra de guerrillas no es una consecuencia de jurar lealtad al Estado Islámico, sino una consecuencia de la presión militar del grupo, las fuerzas conjuntas de Chad, sobre todo, Nigeria, Níger, Togo y Camerún. Ahora, por ejemplo, las tropas de Chad dejaron Camerún y son las mejores (en parte por el dinero que Francia ha puesto allí), las más entrenadas y disciplinadas. Están defendiendo la zona norte de Camerún. Empezó a haber una oleada de atentados suicidas en la zona del lago Chad y llamaron a sus soldados y les dijeron que dejaran de ayudar a Camerún y que vinieran a defender el territorio del Chad. Se fueron y ahora hay muchísimos más ataques en esa zona del norte de Camerún que quedó más vacía y desprotegida. Lo que ocurre es que allí Boko Haram está buscando una zona de descanso. Como ya tienen zonas de control en Nigeria, necesitan zonas en las que puedan retirarse en momentos en que estén sufriendo ataques virulentos. Todos estos ataques, por lo que yo he oído y más o menos está constatando la realidad, intentan dar o crear una cierta tregua silenciada o no admitida, entre el gobierno de Camerún y Boko Haram, para que puedan descansar allí a cambio de no realizar más atentados. Y estamos en ese proceso, que eso a lo mejor ocurre o no, pero sí ese acribillamiento de atentados suicidas en esa zona norte de Camerún de la que hablábamos. Es una cuestión casi de piezas de ajedrez: piezas que quitan de un lado y que mueven para otro.

El movimiento tiene como objetivo principal ganar adeptos. No hay un cambio real, es más bien cosmético. Empiezan a hacer los vídeos mejor, también usan más las redes sociales e intentan dar más publicidad de lo que hacen.

Muchas gracias por tu tiempo, Xavier. Ha sido un placer hablar contigo.

Muchas gracias a vosotros.

Si estáis interesados en este conflicto y queréis información de primera mano, podéis seguir a Xavier Aldekoa en twitter. También podéis leer 5W tanto en papel como en la web, donde podréis encontrar reporterismo en profundidad sobre África, Boko Haram y mucho más.

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2 comentarios en “Entrevista con Xavier Aldekoa: “La cultura occidental rige la agenda internacional”

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