Las FARC: una historia de sangre, narcotráfico y guerrilla

Por Nicolás Ribas (@nicolasribas_)

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) son un grupo guerrillero, a menudo considerado terrorista, que tiene como objetivo hacerse con el poder político en Colombia. Se autodefinen como un ejército del pueblo que se erige como una alternativa popular de poder.

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Entre 1948 y 1958 tuvo lugar en Colombia la conocida como época de “La Violencia”. Fue un periodo caracterizado por un clima de guerra civil, en el cual se enfrentan los dos partidos mayoritarios del país, El Partido Liberal y el Partido Conservador. Durante estos años se formaron organizaciones de autodefensa campesina, posteriormente convertidas en “guerrillas móviles”, que tenían como objetivo “organizar la autodefensa en todas las regiones amenazadas por ataques reaccionarios”, según las directrices de los grupos comunistas. El origen de estas operaciones militares está en las denuncias en 1961 del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado (hijo del también expresidente Laureano Gómez entre 1950 y 1953), en las cuales denunciaba que se estaban construyendo “repúblicas independientes”: zonas liberadas que escapaban del control del Estado. Entre ellas se encontrarían algunas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz o la región del Ariari. Debido a ello, el presidente conservador en aquel momento, Guillermo León Valencia, decide atacar brutalmente estos enclaves comunistas. Como consecuencia de este ataque militar, los grupos de autodefensa se transformaron en guerrillas móviles mediante la creación del Frente Sur, en 1964. Más tarde pasarían a su actual denominación: Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Manuel Marulanda Vélez alias “Tirofijo”, que estaba entre los campesinos que huyeron y resistieron los ataques, se convertiría en jefe máximo de la organización.

Las FARC son una consecuencia directa del periodo conocido como “La Violencia”, en el cual un gobierno conservador minoritario pretende perpetuarse en el poder de forma violenta. Para defenderse de esta brutalidad por parte del Estado, nacen guerrillas y grupos de autodefensa campesina de forma espontánea durante los años 50, y que en 1964 darían lugar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)

‘Operación Marquetalia’

En 1964 tuvo lugar la conocida como ‘Operación Marquetalia‘, en la cual 16.000 soldados tomaron dicha población con el objetivo de recuperar lo que se consideraba un “bastión revolucionario” (una de esas “zonas liberadas” que escapaban del control del Gobierno). Muchos de quienes vivían allí eran antiguos miembros de las guerrillas por el Partido Liberal durante la época de La Violencia, que terminó con más de 200.000 fallecidos.

1980: fuerza organizada en bloques y frentes

Hasta la década de los 80′ las FARC crecieron de forma relativamente lenta. No sería hasta el año 1982, con motivo de la séptima conferencia nacional de las FARC, cuando añadirían a su sigla la de Ejército del Pueblo (FARC-EP), dando lugar a una fuerza organizada en bloques y frentes, bajo el control de un Estado Mayor y un secretariado y abandonando su estatus de pequeña guerrilla. Según Alfredo Rangel, analista militar, las FARC aspiraban a crear un ejército de 60.000 hombres con el objetivo de dividir al país en dos a través de la cordillera oriental y tomar el control de la capital.

Acuerdos de cese al Fuego, Paz y Tregua

En 1984 se produjeron los primeros diálogos de paz. Las FARC firmaron los Acuerdos de La Uribe junto a otros grupos guerrilleros con el entonces presidente conservador Belisario Betancur. De este modo, el gobierno permitió que las guerrillas permanecieran en los lugares en los que se encontraban sin ser atacados. Por primera vez un gobierno reconocía a la guerrilla como un actor válido en contraposición al Estado y con el cual se busca una solución política con el objetivo de superar el conflicto armado vigente en el país. De este modo, las FARC se comprometen a suspender los secuestros (secuestros, extorsión y tráfico de drogas, entre las formas de autofinanciación de la organización) y fijan su movimiento político: la Unión Patriótica (UP), presente hasta el año 2002. El Partido Comunista Colombiano (PCC) también formó parte de su organización y formación. Sin embargo, el proceso de paz duró poco. Miembros de la Unión Patriótica fueron asesinados, otros muchos se vieron con la necesidad de exiliarse y la violencia en Colombia se alargó dos décadas más.

Prácticas mafiosas

Entre ellas se encontraba el narcotráfico. Aunque en sus inicios se oponían al cultivo de coca, durante la década de los 80 lo aceptaron, así que la cocaína se convirtió en una de sus fuentes de autofinanciación más importantes. Esto condujo también al conflicto entre las FARC y otras organizaciones de crimen organizado y narcotraficantes, así como disputas internas entre los propios miembros de la Unión Patriótica y otras como resultado de la existencia de grupos de extrema derecha que se oponían a que las guerrillas integradas en las FARC estuvieran haciendo política de forma legal.

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Las FARC han estado vinculada a grupos narcocriminales. Fotografía: El Espectador

El secuestro, la extorsión, el asesinato de campesinos… fueron otras de las prácticas delictivas que las FARC utilizaron para autofinanciarse y que aplicaron contra personas que también habían sufrido persecuciones e injusticias sociales. El secuestro es considerado por la comunidad internacional como un crimen de lesa humanidad y dichos crímenes no prescriben, aunque para ello tienen que haberse producido después de 1998. Pueden ser objeto de juzgamiento por parte de La Corte Penal Internacional de La Haya.

Otras aproximaciones para la solución pacífica del conflicto

Con el Gobierno de Virgilio Barco (1986-1990) se intentó llegar a un acuerdo con las FARC que nunca llegó. Posteriormente se intentó en Caracas (1991) y en Tlaxcala (1992), bajo el mandato de César Gaviria Trujillo, pero las negociaciones fracasaron y esto condujo a un clima de violencia extrema entre el Estado y los grupos guerrilleros. Durante la presidencia Ernesto Samper Pizano (1994-1998) no hubo negociaciones. En 1998 comenzaron los diálogos por la paz entre las FARC y el gobierno de Andrés Pastrana que terminaron de forma abrupta en febrero de 2002.

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El expresidente Pastrana con los jefes de las FARC. Fotografía: El Universal

Durante este proceso se estableció una zona desmilitarizada, considerada por unos como refugio guerrillero y por otros, escondite para secuestrados. Con el fin del proceso de paz las FARC tuvieron que abandonar la zona desmilitarizada y los episodios de escalada de violencia que hemos ido describiendo durante todos los procesos de guerra y paz anteriores se repitieron. En esta ocasión, se acusa a la guerrilla del asesinato de 119 civiles. Ese mismo año, Álvaro Uribe asume la presidencia y comienza una intensa lucha contra las FARC.

Proceso de paz de Oslo y La Habana

Proceso de paz 'La Habana'

En septiembre de 2012 dieron inicio de forma oficial las conversaciones entre el gobierno presidido Juan Manuel Santos y las FARC, con el objetivo de poner fin de forma definitiva al conflicto mediante el acuerdo de una solución política. Estos diálogos se llevaron a cabo primero en Oslo y actualmente se están produciendo en La Habana. El próximo 23 de marzo se cumple la fecha pactada entre el gobierno de Santos y las FARC para dar por finalizado el conflicto, dentro del marco del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.

Este proceso está dividido en cuatro fases, comprendidas por diversas áreas que forman parte del conflicto desde su inicio y/o desarrollo. Tras los acuerdos alcanzados sobre tierras y desarrollo (primera fase), participación política de la guerrilla (segunda fase) y drogas y narcotráfico (tercera fase), en diciembre del año pasado se llegó a un acuerdo para las víctimas del conflicto armado, uno de los puntos más delicados y complejos del proceso.

Sin embargo, recientemente se ha producido un nuevo escollo que puede complicar el proceso de paz iniciado en Oslo hace casi cuatro años. Humberto de la Calle, jefe negociador del gobierno en los diálogos con las FARC, anunció el pasado jueves la decisión del presidente Santos de suspender las visitas de los negociadores del grupo guerrillero autorizadas el año pasado. Según el Gobierno colombiano, los delegados de las FARC han violado los acuerdos de paz, debido a que miembros armados del grupo han tenido recientemente contacto con la población civil, algo que tenían completamente prohibido. El Gobierno entiende que es fundamental que haya política sin armas en el marco de este acuerdo, por lo que consideran inaceptable esta violación.

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