Un infierno en las aulas

tumblr_n2fr7fr11R1rfwfq9o1_500

Foto: The Unpopular Opinions (Tumblr)

 

Por Miguel del Rosal (@cuentahistorias)

Esta semana el drama del acoso escolar nos ha vuelto a sobrecoger con el caso del pequeño Diego, que se quitaba la vida con apenas 11 años. Aunque el caso todavía está pendiente de una investigación que aclare sus pormenores, el bullying ha vuelto a ocupar un espacio en las preocupaciones de nuestro país. Quizá sea hora de preguntarse por qué sucede y, sobre todo, por qué se sigue tolerando todavía esta lacra social.

Quien haya venido buscando testimonios escabrosos o historias terribles contadas con pelos y señales, que deje de leer o se prepare para una decepción. La cuestión ya es bastante dramática en sí misma; además, quienes la sufren merecen –como cualquiera de nosotros- un respeto absoluto en su derecho a la intimidad.

El acoso escolar es un mal que lleva agravándose desde hace décadas. En algunos países existen leyes que lo persiguen sin ningún miramiento. Uno de los pioneros fue el Estado de Colorado, que define el bullying como “toda aquella expresión escrita o de viva voz, todo acto físico, gesto, comportamiento  o actitud cuyo propósito es causar el sufrimiento y la angustia de otro compañero o compañera del centro escolar”. Se trata de una aproximación general al término, propia del ámbito jurídico.

Más afinada es la visión del psicólogo sueco Dan Olwens, de la universidad de Bergen. Olwens realizó ya en los años 70 los primeros estudios rigurosos acerca del acoso escolar. Concluyó que “un estudiante es acosado cuando está expuesto de manera repetitiva a acciones negativas por parte de uno o más compañeros”.

En sus investigaciones, Olwens constató que la violencia es por desgracia algo que forma parte de la condición humana desde la infancia. En ese sentido, es conveniente enfrentarse a situaciones adversas, incluso dolorosas,  para adaptarse a la vida en sociedad. Pero lo que alarmó a Olwens fue darse cuenta de que esa violencia, que en un principio era esporádica y a pequeña escala, “pasó de ser algo natural a ser un problema social”.

Los tentáculos de quienes acosan a sus compañeros de pupitre se extienden ahora hasta las casas de sus víctimas, mediante las redes sociales. El ciberacoso no ha hecho sino empeorar la situación; en España las estadísticas arrojan un 8% de casos de ciberacoso, frente a una media a nivel internacional del 18%.

Un último dato para la reflexión: de entre los otros compañeros que conocen el acoso, sólo un 15% recrimina en algún momento al acosador por su actitud. Aunque escribió la filósofa Adela Cortina que “una actitud de indiferencia nos hace cómplices de la injusticia”, es difícil hacer frente a la posición dominante de quien acosa.

Más allá o más acá de los datos, hay jóvenes como Diego o como Arancha que, en plena flor de la vida, deciden arrancarse de este mundo. ¿Cómo puede una sociedad que se tiene por humana tolerar un mal, un daño y un sufrimiento así de inmenso, así de innecesario y así de injustificable?

Ante esta sinrazón, el gobierno ha salido al punto para anunciar medidas como un teléfono gratuito para los alumnos víctimas de acoso escolar. Hay que recordar que existe desde 2007 un Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar encargado, entre otras cuestiones, de frenar el bullying.

Pero todas estas iniciativas de nada sirven si los profesores, los padres y estudiantes no toman conciencia –cuando sea necesario- de la gravedad del problema. Callar u obviar un caso de acoso escolar no hace más que fomentarlo, aunque no sea ésa la intención. La única manera de erradicar estas actitudes es detectándolas antes de que sea, como esta semana, demasiado tarde.

Anuncios

2 comentarios en “Un infierno en las aulas

  1. Dice lo que todo el mundo, no aporta propuestas nuevas y no aborda el problema en profundidad.
    Tiene que escribir más documentos como este.

    Me gusta

    • Dice lo que todo el mundo, no aporta propuestas nuevas y no aborda el problema en profundidad.
      Tiene que escribir más documentos como este.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s