La guerra abierta del transporte en Madrid

Por Marina Corredor (@BeastInstincts)

metro de madrid

El Metro de Madrid ya no vuela. Imágenes de @Undiacualquier1, @cuenalonso, @inma_avia y @tutifruti182.

Tras las elecciones autonómicas y municipales del pasado 23 de mayo, Manuela Carmena se convirtió en la nueva alcaldesa de Madrid con los votos del PSOE, tomando el relevo a Ana Botella y su pésima gestión, mientras que en la Comunidad Cristina Cifuentes, sucesora de Ignacio González, asumió el poder con la ayuda de Ciudadanos.

Durante estos meses hemos asistido a diversos enfrentamientos entre la comunidad y el ayuntamiento por un asunto de gran importancia y que lleva dando que hablar largo tiempo: el transporte público. El Metro de Madrid es asunto de la Comunidad, mientras que la EMT es propiedad del Ayuntamiento, aunque está integrada en el Consorcio Integral de Transportes de Madrid, y al mismo tiempo, esta empresa es parte de la Comunidad; en resumen: la titularidad del Metro corresponde íntegramente a la Comunidad, mientras que la de la EMT corresponde mitad al Ayuntamiento y mitad a la Comunidad.

Desde hace varios años, estos servicios han padecido de recortes en el presupuesto, en los servicios, frecuencias y trabajadores, lo que ha desembocado en ambos casos una bajada considerable de la calidad y el enfado diario de sus usuarios.

El caso más flagrante es el de Metro de Madrid, que ha pasado a ser uno de los mejores del mundo a ni siquiera plantearse entrar en esa lista. Los viajeros se han enfrentado durante años a frecuencias irrisorias (incluso en festivos), aumento de precios (gracias al Consorcio), menos trenes, menos personal en las estaciones, y a un mantenimiento deficiente que provoca retrasos frecuentes -por no decir diarios- e interrupciones en el servicio; además, recientemente, el mal estado de un túnel en la línea 7 ha obligado a suspender el servicio entre las estaciones de Hospital del Henares y La Rambla hasta febrero.

Las redes sociales han favorecido que estas quejas lleguen a oídos de una gran cantidad de personas, y que los medios se hagan eco de ellas. Un ejemplo es Sufridores del Metro, que ha conseguido mover las cientos de quejas diarias de los usuarios por las redes, dando toques de atención a la Comunidad.

Sin embargo, el problema del metro dista de ser solucionado en un corto plazo: se requiere mucho personal, nuevos trenes y una mejora en las instalaciones considerable, ya que algunas, literalmente, se caen a trozos.

También Madrid tiene otro gran problema que deriva en este escenario: la salvaje boina de contaminación que cubre la ciudad y algunos municipios. El Ayuntamiento se esfuerza en buscar la complicidad de la Comunidad para favorecer el uso del transporte público y reducir la contaminación paulatinamente, pero durante los días de escenario 2 no ha habido un incremento de trenes o autobuses públicos: simplemente se ha pedido que se use el transporte público en las pantallas del metro, mientras andenes y trenes abarrotados llenan el subsuelo de la ciudad.

Esta guerra abierta, donde el Ayuntamiento intenta ser colaborativo y la Comunidad responde con acusaciones infundadas, ha de terminar. Están en juego muchas cosas, como puestos de trabajo y la salud de los madrileños. Es hora de ser resolutivos y de cooperar para conseguir una ciudad con mejor movilidad y accesibilidad, y mucho más limpia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s